jueves, 31 de enero de 2013

Single Ladies (and Gentleman)

Así es (cambiando un poco lo que cantaba Beyoncé), y es que los solteros están en auge. O los singles, como se dice ahora. Ellos son los solteros, divorciados, separados o viudos. 

En el año 2006 había 8 millones de singles en España. Y aumentan a un ritmo de 166.000 al año hasta convertirse en el tipo de hogar más habitual en 2031. Y es que a día de hoy hay tantos hogares unipersonales como familiares. Por ejemplo, en Inglaterra las personas casadas representan ya un % menor al de personas solteras. 

A pesar de estos datos las marcas siguen ancladas en el pasado y en costumbres más tradicionales a la hora de confeccionar sus productos y de publicitarlos. Continúan teniendo una visión idealizada del hogar y la familia. A pesar de son un colectivo con unas necesidades de consumo particulares y una oportunidad de negocio para muchas empresas.

Se trata de un grupo cada vez mayor de personas de treinta y cuarenta años con un poder adquisitivo relativamente alto y con mucho tiempo. De ahí que muchos de los productos o servicios que van dirigidos a ellos sean relacionados con el ocio. Ya que cuentan con más tiempo libre, mayor disponibilidad y menos complicaciones para organizarlo. No es de extrañar que el ámbito que más y mejor se dirige a ellos sea el sector turístico, debido a que han actualizado sus ofertas a las necesidades de los singles.

Mientras tanto la sociedad evoluciona y toman como modelo a series como Sex and the City, New Girl o Girls. Además cada vez es más recurrente ver series como estas en las parrillas de programación y como día a día ganan adeptos.

Por lo que las marcas aun tienen mucho por hacer. Tienen que adaptar las nuevas tendencias sociales a sus productos o servicios. Del mismo modo, la estética de la publicidad también tendrá que cambiar, ya que el núcleo familiar que llevan representando desde hace años ha cambiado. Su público debe sentirse identificado con él. Así que, las marcas tienen ante ellas un gran reto y  la oportunidad de reinventarse. 

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